sábado, 11 de septiembre de 2010

La Córdoba efímera

Sin duda, los últimos años han sido frenéticos en la labor constructora a lo largo y ancho de nuestra ciudad. Obras y más obras, públicas y privadas, han expandido la ciudad o han remodelado profundamente algunas de sus partes. Dejando de un lado la tragedia social a la que ha conducido este desenfreno (que, sin ninguna duda, es lo más importante) con esta entrada me quiero limitar simplemente a mostrar algunos ejemplos fotográficos, fruto de los añorados paseos con mis amigos Ángel y Vicente, en busca y captura de lo que es consecuencia inevitable de levantar una ciudad como Córdoba al son de las obras: la aparición inesperada a la luz de restos arqueológicos, cuya presencia es, por desgracia, efímera.

1) La calle Alfaros y una extraña conducción

En 2004 estaba la calle Alfaros en obras con el fin de remodelarla. No voy a explayarme en qué me parece dicha reforma, a base de adoquines saltarines y losetas con grietas de serie. Lo que quiero destacar son los restos que surgieron a la altura de la bajada a la Fuenseca (Juan Rufo), y que fuimos a visitar por mera curiosidad cuando el periódico local dio cuenta de su aparición.

En la primera foto, puede verse una gran canalización de origen incierto. Preguntando a la arqueóloga municipal que estaba de guardia su impresión de qué era aquello, contestó que posiblemente fuese una estructura de evacuación de aguas residuales, pues por su amplitud y su carácter algo "basto", sin revestir, en principio no parecía que fuese apta para servir para abastecimiento de agua potable. No lo comentó, pero quizás otra opción es que fuese una infraestructura para canalizar algún arroyo pretérito que pasase por la zona, o que se formase ocasionalmente en épocas de lluvias. El caso es que ahí quedó la cosa, se taparon los restos y sinceramente no sé si se ha sabido algo más o se ha publicado algo al respecto.


Imagen 1. Conducción desconocida aparecida durante las obras de la calle Alfaros.


2) La calle Alfaros y una conducción mejor conocida

Justo al lado de la conducción anterior, entre sillares, apareció una vieja tubería a base de material cerámico (un atanor). Los operarios iban a eliminarla por considerarla innecesaria, pero por suerte pudimos advertirles de que esa tubería, por la dirección que llevaba, tenía que ser la que antiguamente conducía el agua a la fuente de la Fuenseca desde su venero, el cual nace por bajo de la cuesta del Bailío. Y que aún lleva agua es fácilmente comprobable: basta con acercarse a la hermosa fuente (hoy abastecida con agua "normal" de EMACSA), y a la altura de la tienda de Pedro Romero escuchar a través de la rejilla del alcantarillado cómo suena el agua del venero cuando desagua en el mismo (desgraciadamente sin ningún aprovechamiento).

 Imagen 2. Antigua conducción de atanores del venero de la Fuenseca aparecida durante las obras de la calle Alfaros.

3) Las cloacas de Antonio Maura

Cuando comenzaron a colocar los cimientos de un nuevo y pomposo edificio entre las calles Antonio Maura y Secretario Carretero, los arqueólogos se toparon con los restos de la conducción sin uso del venero de la Fábrica-Catedral. Estaba documentada su traza por allí, por lo que acudió puntualmente a su cita. Lo realmente novedoso fue el descubrimiento en el mismo solar de unos espectaculares restos romanos, según nos dijeron los arqueólogos unas cloacas (creo se han incorporado en parte en el sótano de dicho edificio). Posteriormente aparecerían más restos por esa zona de la Veterinaria, al parecer de un espectacular anfiteatro, cuya puesta en valor guarda aún el sueño de los justos...

Imagen 3. Restos de la conducción del Fábrica Catedral en Antonio Maura-Secretario Carretero.
 
Imagen 4. Restos de cloacas romanas en Antonio Maura-Secretario Carretero.


y 4) Los restos misteriosos del Patriarca

Paseando por el Patriarca en 2004, buscábamos los restos de un acueducto romano que, según nos comentaron, se encontraban diseminados por el cauce del arroyo que desciende desde esa loma hasta el Cortijo del Cura (acueducto, por cierto, "rehallado" y diezmado con las obras de la Ronda Oeste).

Siguiendo el pequeño arroyo aguas arriba desde el canal del Guadalmellato, no dimos con restos del acueducto, pero sí con unos trozos del característico hormigón romano, desperdigados cerca ya de las primeras casas del Patriarca conforme se sube. Nadie de por allí sabía su procedencia, aparte de que evidentemente algún o algunos los habían movido de su sitio. Por eso, los más importante fue que pudimos dar con unos restos a pocos metros de los anteriores, prácticamente enterrados, que sí estaban intactos en su lugar original. Pero nada más sacamos en claro, a pesar de comunicar el hecho a los responsables del ramo.

Imagen 5. Restos romanos desperdigados en el Patriarca.

Imagen 6. Restos romanos enterrados in situ en el Patriarca.

Imagen 7. Restos romanos enterrados in situ en el Patriarca (ampliación de detalle de la imagen anterior).

... Hasta que gracias a Puerta de Osario, he sabido que un profesional comprometido como es Jerónimo Sánchez ya había hablado del abandono oficial de estos importantes restos en 2007. 


Pasen y vean, y luego reflexionen sobre si Córdoba apuesta realmente por la cultura y su patrimonio, que es, no nos engañemos, de las pocas cosas en las que realmente seríamos competitivos.

9 comentarios:

Jerónimo Sánchez dijo...

gracias por tus palabras... la verdad es que cada vez estamos menos solos los que gritamos en el desierto por la recuperación del patrimonio cordobés. De las cloacas de Antonio Maura, la verdad es que apenas si se ha salvado el 10% de lo que había.... pronto te pasaré un archivo, y ahí es cuando te vas a quedar muerto del todo..... Lo que hoy se ve es sólo recolocado, una reconstrucción, puesto que todo se sacó para hacer el aparcamiento. En fin, lo dicho, pronto te pasaré un archivo explicativo.
Gracias otra vez.

Laurentino dijo...

Gracias a ti Jerónimo. Tu trabajo es verdaderamente encomiable.
Saludos.

José Manuel Ben-saprut dijo...

Tengo la desgracia de no haber llevado a cabo el estudio universitario de lo que realmente me hubiera gustado hacer: Historia del Arte y Arqueología, y a cambio dedicarme a otros "estudios" que se acoplaran a este maldito mundo de la economía, por el bien de mi subsistencia y de mi familia, ya que considero que, desafortunadamente, a muy pocos importan ya las humanidades y si no das dinero no te repercute. Una decisión cómoda y poco comprometida pero que me ha dado un trabajo relativamente estable a cambio de no hacer lo que más me gusta. Eso me ha convertido en solo un aficionaducho del montón, con ganas pero sin base, no como nuestro amigo Jerónimo, a quien admiro por ello.

Te cuento esto como excusa antes de atreverme a decirte que, hace unos años, cuando todavía mi nene venía conmigo con la bici a recorrer los alrededores de nuestro barrio (San Rafael de la Albaida) antes de engancharse a la Nintendo, descubrimos unos restos que habían sacado a la luz como paso previo a la urbanización de la zona, y que yo, con mi inculta afición, deduje que serían los cimientos de un acueducto: Un pasillo recto dirección NW-SE, de un metro y pico de ancho, piedra de guijarro ancha, refuerzos laterales de mampuesto, y un ¿aljibe? o ¿sifón? en la parte más baja, cuadrado, con catorce contrafuertes apiramidados, y más de medio metro de profundidad (mi nene jugó un rato, saltando de aquí para allá en sus bordes): Yo creo que eso era un acueducto.

Desgraciadamente no tenía cámara de fotos (íbamos a dar un paseo). Un par de semanas después, todo quedó vallado, y no pude volver a entrar.

Tengo solo fotografías de Google Earth, pero no se cómo colgarlas. ¿Qué habrá sido de aquello?

Siento mucho la extensión de mi mensaje.

Laurentino dijo...

Bienvenido José Manuel,

Pues quizás sea el mismo acueducto romano que buscábamos por el Patriarca, más abajo, y que nuevamente se encontraron/desmocharon con la obra de la Ronda.

Lo más completo que he encontrado sobre este acueducto viene en la página de la Gerencia de Urbanismo, dentro de los Planes Parciales (http://www.gmu.ayuncordoba.es/04.-planes-parciales.html), concretamente en el Anexo 4 de la Memoria del Plan de San Rafael de la Albaida Norte. Este es el enlace directo:

http://www.gmu.ayuncordoba.es/documentos/Gerencia_de_Urbanismo/Informacion_Urbanistica/PLANEAMIENTO_VIGENTE/04.-%20PLANES%20PARCIALES/PP%20SRA%20(@)SAN%20RAFAEL%20DE%20LA%20ALBAIDA%20-%20NORTE(@)/A%20-%20MEMORIA/6.4%20-%20ANEXO%204.%20ESTUDIO%20HISTORICO-ARQUEOLOGICO%20DEL%20PP-SRA.pdf

Al principio describe el acueducto, y al final vienen algunas fotos, pero se ve que están escaneadas y no son nada nítidas. A ver si hay suerte y lo identificas. Afirma el estudio que el acueducto es parte del histórico venero del Fábrica Catedral... sobre eso, humildemente, yo no lo veo tan
claro.

Y si quieres que suba algo, ahí está la dirección del blog: puentemayor@8picos.com, para mandar lo que quieras, a ver si lo consigo.

(PD: al igual que tú, tampoco estudié de forma reglada y profesional este apasionante mundo de la Historia y la Arqueología, que es el que más me gusta; pero aún siendo ambos de "ciencias", como intuyo, no debemos renunciar a nuestra alma "amateur" de "letras", que nos permite estos pequeños placeres).

Un abrazo.

Puerta de Osario dijo...

En una palabra, Laurentino, gracias. Eres un crack.

Paco Muñoz dijo...

Laurentino, ¡eres increible! (esta palabra está mal aplicada porque lo que quiero decir es lo contrario)que eres muy creible y sorprendente.

Leo con muchisimo interés tus amenas y didácticas citas, que están dotadas a pesar de tu aclaración académica, de una notable profesionalidad. Con los títulos pasa como con el municipal, que llevaba cincuenta años de guardia y no sabía donde estaba el ayuntamiento.

No es ahbitual pero hay mucho inútil. De todas formas tu violín de Ingres suena a Stradivarius.

Muchas gracias por el deleite.

Laurentino dijo...

Muchísimas gracias a todos. Si ya es un placer escribir sobre esto, con vuestros comentarios de apoyo lo es aún más.

Un abrazo, maestros.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Laurentino


Yo soy un hombre de fabricación, pero por encima de todo me envuelve mi amor a Córdoba.

Mi madre, antes de morir por todo testamento nos dijo:

-Que mi amor a Córdoba, sea lo que me de "calor para morir". Por ello hijos mios, quiero morir a cerca de la sombra de mi torre de San Lorenzo.

Personas como tú, con tu amor a Córdoba y tu preparación, haceis una apuesta sincera por nuestras
RAICES.

Saludos

Laurentino dijo...

Gracias de corazón. Admiro tu amor profundo a Córdoba.